PASEO POR BOGOR
 
 
 

Al día siguiente después de comer nos bajamos a Bogor a dar una vuelta por el jardín botánico y por la ciudad.

Bajamos en taxi, como una furgonetilla que va con la puerta abierta y que recoge a cuanta más gente mejor por el camino. El viaje de 40 minutos cuesta unas 4000 rupias, unos 0,30€.

En el jardín botánico vimos árboles gigantescos, nenúfares enormes, lianas gordísimas, bambú grandísimo. Básicamente todo es King Size en Indonesia. Y el cielo esta cargado y todas las tarde da la sensación de que va a caer una tormenta y nunca cae, simplemente es humo y porquería que flota en el aire y da la sensación de cargado.

 
 
 
 

Después una pequeña vuelta por Bogor, viendo más caras diferentes de esta ciudad. Nos tomamos unas cuantas cosas en una terraza para saciar la sed y después viaje de vuelta a Chiapus. En el camino de vuelta el conductor paró un momento, quitó el asiento del copiloto, echó aceite y al poco seguimos. Otras veces echan gasolina en cualquier tiendecilla, que a saber de dónde viene esa gasolina y cómo está cortada, otras veces cambian una rueda. Nunca se sabe, es siempre una aventura el transporte en Indonesia.

 
 

A la mañana siguiente un poco de macacos y por la tarde fuimos en dirección a un riachuelo medio termas, pero había gente por ahí y el ambiente no era tan atractivo. Nos llevaron a los dos en moto un colega que pasaba por alli.

Así que decidimos ir de nuevo al parque nacional de Halimun Salak, que es valor seguro. De camino encontramos terrazas, puentecillos, mariposas, y como siempre, todo tipo de animales y plantas.

Esta vez fuimos a otra cascada, pero nos pudimos meter con más facilidad. El agua golpeaba con fuerza pero la sensación era agradable.

El sitio era increíble, apartado de todo, en un huevo, con piedras pulidas por el agua y un buen salto de cascada. Estuvimos un buen rato haciendo el chorra por ahí.

Después fuimos caminando por el curso del río, por donde pillamos alguna que otra sanguijuela de pequeño tamaño.

 
 
 
 
 
Al llegar del parque jugamos un ratillo al fútbol con los currantes del International Animal Rescue, los compañeros de Gorka, y cuando se hizo de noche nos pasamos a ver a los Loris. Monos nocturnos en peligro de extinción con un movimiento lento que recuerda a los camaleones pero con fuerza. Unos ojos enormes y una mirada curiosa. Muy bonito verlos moviéndose y comiendo.
 
 

Jakarta para terminar

-BACK-