UNA JORNADA HABITUAL
 
 
 

Básicamente, y a pesar de la irregularidad de horarios, una jornada habitual se puede resumir así.
Despierto a las 7:00 y por la ventana veo el lago del hotel con los primeros rayos de sol. Tras una deliciosa ducha salgo de la habitación y camino por un vergel hacia el desayuno. Me pongo las botas tanto en los pies como en el buffet, y es que a mí siempre me han apasionado los buffets. Zumos, croissants, tostadas, yogurts, bacon, huevos revueltos y todas esas cosillas que tanto les gustan a los ingleses y americanos.
A las 8:00 sale el autobús hacia el rancho en Kenilworth. Una horita de camino. Si te toca el autobús de Greg has triunfado y subes en un "Old School Bus" escuchando canciones de rock con videoclips ochenteros, un fiestón; y si no te toca el de Greg subes en un autobús mucho más aburrido. Gran diferencia.
Por lo general, cuando vas llegando hay bastante niebla en torno al rancho y rápidamente despeja.
Una vez arriba la cosa transcurre en función del trabajo que toque ese día, puede ser mucho o puede ser un día más suave.

 
Vista ventana Jardin Hotel
Old School Bus Greg Party Bus
Party Bus Con Jandro Nieblecilla
 
         
 
Plató Casa Casa Casa
Casa Plató Plató Plató
Plató Serpiente salón Bendy y Jandro  
 

Las instalaciones del programa están pegadas a las de edición y control, que es por donde yo me suelo mover a lo largo del día. El plató está al lado, y aquí os dejo unas fotillos de la casa de los concursantes, antes de que entrasen, obviamente, incluída la serpiente del salón. Aquí es bastante habitual ver animales de todo tipo mientras curras.
Si es un jueves será jornada de ensayo, y si es un viernes será un día de Gala, por lo que cualquiera de estos días ves mucha gente por estas zonas.
Yo soy de los varios que están en permanente contacto con la parte australiana del equipo, por no decir que hay días que he pasado toda la jornada con ellos. Especialmente con Bendy, al que tenemos frito con problemas para que solucione. Al final ya somos colegas de toda la vida. Cada poco tiempo y cada vez que nos hace un favor grande, Alex (Jandro) le dedica una cancioncilla para que no nos odie en exceso.

 
         
 
Y entonces me pongo a digitalizar, que básicamente es lo que hago, aunque en la práctica haga de todo. Consiste nada más que en utilizar un programa y un par de ordenadores o máquinas semejantes para pasar a disco duro los vídeos que hay en cinta, o capturarlos directamente para que después los editores puedan crear los vídeos del programa.
Normalmente lo puedo hacer en cualquier sala de edición, o en la sala de control, donde se capturan también las imágenes de las cámaras que rodean a los concursantes. Esas que hacen basura cualquier programa, las del reality, las que tanto gustan a Telecinco, y las que acaban por hundir la audiencia porque en España la gente ya no quiere más reality: las Pantilt.
No es un curro agobiante si se es ordenado pero requiere estar pendiente de que no haya problemas.
Control es un hervidero durante la Gala de los viernes de madrugada (jueves noche en España) pero es bastante entretenido estar ahí si no tienes que currar en ese momento.
 

 

 

Pan & tilt Control
Mis 2 AVID Control
 
         
 
Bandada En el bus de vuelta Fiestecilla Fiestecilla
Fiestecilla Fiestecilla Fiestecilla Fiestecilla




Último fin de semana

-BACK-

 
Cuando la tarde va llegando a su fin siempre aparecen la misma bandada de aves, semejantes a garzas de éstas que andan siempre cerca de las vacas. Bandada que siempre quiero fotografiar de cerca y nunca puedo. Dan mil vueltas, pero cuando voy con la cámara ya no vuelven. Típico.
Y a las 18:00 o 19:00 al autobús de vuelta, y este sí que suele ser siempre el autobús cutre, en el que volvemos reventados y a oscuras porque ya es de noche por lo que vamos la mayoría durmiendo. Salvo si es viernes, que todos hemos madrugado porque es día de Gala y bajamos depués de comer, todavía con luz y con más energía y alegría.
Y así llegamos al hotel, donde la mayoría de días hacemos poco más que conectarnos a la lentísima conexión de internet que nos han puesto al lado del hall del hotel, cenar y si eso una cerveza o una copa. Mucha gente fiestea entre semana en alguna habitación, pero yo llego tan destrozado que suelo ir a dormir y caigo con facilidad.
Salvo, como siempre, si es viernes que entonces no es una cervecita sino cien, y no una copa sino varias ya que nos juntamos muchísimos más y nos comportamos más a la española.
Y a dormir otra vez en la maravillosa cama del hotel. No conozco cama más efectiva a la hora de dejar a uno dormido. Es un colchón grande y muy bueno de muelles que tiene una capa de unos 15 cm de látex o viscolátex, de manera que se adapta increíble al cuerpo. De hecho, si no estás cansado y te tumbas te quedas frito en poquísimo tiempo.
Y así hasta que llega el fin de semana...