PRIMEROS DÍAS
 
 
 

Ya llevo una semana en Australia. Al principio hizo muy buen tiempo pero luego vinieron nubes. Nubes que han dejado bastante agua durante 3 días seguidos. Aquí todo es a lo grande. De todas maneras nunca llega a hacer frío, es como en primavera en España, y eso se agradece más aún cuando oigo que en Madrid se están asando de calor (nada nuevo).
Durante unos días hemos estado aquí muy poca gente, porque la mayoría estaba en Sidney (aquí es Sydney) grabando la llegada de los concursantes y una prueba, así que hemos aprovechado para movernos un poco por aquí. La gente del equipo, al menos la que he conocido, es muy cachonda y fiestera, nos divertimos bastante allá donde vamos y ñas cosas de hacen siempre de risas.
El viernes después de cenar fuimos a tomar unas birras los que estábamos aquí. Poco ambiente en Maroochydore. Fuimos al único sitio con gente, un pub irlandés con muchos billares en una terraza. Casi todos los bares tienen varios billares, de hecho vimos a gente que traía sus propios tacos para jugar al billar borrachísimos, luego a su cajita y a casa.
La cerveza que beben los australianos suele ser suave, lo que no quiere decir que no se emborrachen en exceso.
Después del bar, cuando no echaron a la 1:15, nos fuimos a una habitación a seguir con la fiesta hasta que nos cortó el rollo la seguridad del hotel. Lo llevan claro cuando estemos todos los españoles aquí. El fin de semana que viene va a ser gracioso verlo.

 
Rancho Rancho
Rancho Rancho
Rancho Rancho
 
         
 
Rancho Rancho Rancho
Rancho Rancho Rancho
 
El sábado hicimos más cosas, pero lo malo es que me olvidé la cámara de fotos. Fuimos a un mercadillo bastante chulo, en Eumundi, y luego fuimos a Noosa, lugar muy parecido al Malibú que vemos en las películas o series americanas. Casas bajas playeras pero lujosas, iendas para turistas y playas bonitas con surferos. Flora tropical en abundancia, palmeras, bromelias, árboles desconocidos para mí y mimosas por todas partes. Cuando vuelva a ir no olvidaré la cámara.
Ese mismo día llegaron muchas más personas del equipo, entre ellos los editores, que salvo dos, eran todos conocidos. Poco más hicimos ese día porque el domingo había que subir al rancho en Kenilworth por la mañana.
 
         
 
Primer día de hacer cosas más en serio. Ese día ya empezó a llover, aunque a rachas. Fue un día muy duro, llegaron los de Sidney por la noche con las primeras imágenes del programa y terminamos de currar a las 5 AM. Dormí allí, en una habitación que nada tiene que ver con la que teny me levanté a las 8:30AM, y no paramos hasta las 19:30 de currar, asi que imaginad el reventón al final del día, y encima no paraba de llover. Menos mal que curro con botas, porque aquello es pleno campo y si no las llevas acabas lleno de barro.
Ese día sí que dormí como un niño pequeño. Y hoy por fin estaba descansado. Cada día subimos al curro en un autobús. Si te toca el bueno triunfas.El bueno es un autobús Old School con asientos de cuero rojo, con pantallas de plasma en las que te ponen vídeoclipsde rock ochenteros. Todo un deleite visual que aún no he podido experiementar.
 

Kenilworth

Rancho Rancho
Rancho Rancho
 
         
 

Capítulo 4 - Una jornada habitual

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Hoy volvía a brillar el sol, cosa que se agradece porque aquello con sol sí que se disfruta de verdad, las vacas y caballos parecen mucho más felices. La gente australiana con la que curramos es genial. Divertidísima. Unos han currado en giras mundiales de artistas de rock o rap, otros son sólo de tele y cine, y con todos te partes de risa. Aquí en Australia por lo general la gente es muy amable. Otra cosa es que haya problemas y sean muy restrictivos para millones de cosas, pero amables son como pocos.
El catering ha ido mejorando bastante y ya hay comida cocinada bastante buena; y por fin tenemos internet en el curro, algo necesario porque la del hotel es una conexión de risa con la que apenas puedo abrir páginas y a duras penas puedo actualizar nada.