REMATANDO SYDNEY
 
 
 

Última semana en Sydney. Empezando por la noche del miércoles, ya que algunos sitios que abren el miércoles por la noche. Fuimos al sitio donde hay que ir los miércoles, The Eastern, pero no iba a ser tan fácil como eso. El sitio quedaba cerca, en Bondi Junction, por lo que el autobús nos dejaba de lujo. Al llegar, cola bastante larga pero sólo la de la lista VIP, así que perfecto para nosotros, solo que al llegar a la puerta nos dijeron "Sorry, You need girls to get in". Nos quedamos con cara de tontos y nos fuimos a dar una vuelta por Kings Cross para ver el ambiente: vacío. Volvimos a Bondi Junction a ver si la cosa había cambiado algo. Y seguía más o menos igual, llegamos y nos dijo lo mismo otra vez, pero le dimos pena y nos dejaron entrar. El siio estaba bastante bién, con 4 pisos y diferentes músicas. Nos quedamos allí hasta las 3 y pico y de vuelta a casa.

 
Sydney
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Al día siguiente me fui al otro lado del río de Sydney, crucé el puente en tren y me di una vuelta por allí. El sitio es llamado Kirribilli, y es el sitio más pijo de todo Sydney. Entre los habitates del lugar se encuentra el Primer Ministro.
Me acerqué hasta el borde del río para hacer unas fotos de la otra orilla y ya de paso alguna autofoto para el recuerdo.
Después crucé de nuevo el puente, pero esta vez caminando. Una pena que se nublara, pero las vistas de la ciudad son muy buenas desde el puente, y además no tuve demasiado vértigo a pesar de que era reja todo el lateral que daba al agua.
Fui hasta Circular Quay y cogí el tren de nuevo para hacer un par de cosas y volver a Bondi Beach.

 
 

Cuando llegué fui al supermercado a comprar unas cosas y al salir me encontré con un espectáculo increíble. El sol se estaba poniendo a mi espalda y delante había unas nubes bajas enormes con un color intenso amarillo alucinante y con un arco iris intenso sobre el agua. Poco a poco fue cambiando de color hacia rojo hasta quedarse todo teñido de rojo con un aspecto infernal. Jamás se puede ver algo parecido en Madrid. Así que aproveché la ocasidón para hacer más fotos. Esa noche unas birrias en la playa bajo las estrellas y poco más.

 
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Al día siguiente, sábado, parecía verano, y había miles de actividades en la playa, desde concurso de Skate hasta de Freestyle de fútbol, todo ello organizado por Red Bull. Lo más impactante de la competición de skate era la edad de los más pequeños, los menores de 10 años. Eran niños enanísimos, y sin problema se tiraban a la piscina a liarla con la table. Aquí hace skate todo el mundo, como surf, desde los más pequeños a los mayores. Otra forma de vida. Me pasé todo el día deambulando por las calles y por la playa hasta que casi se puso el sol, entonces me fui a casa, comimos y salimos.
 
 

Salimos con gente australiana, los de la productora que hacía el service, majísimos como lo son todos aquí.
Empezamos en en Opera Bar, al lado de la ópera y seguimos por una fiesta lejos del centro. Depués fuimos a Kings Cross y entramos en un bar de delicuentes adolescentes durante un rato para acabar en el Goldfish, donde nos lo pasamos mejor.

Al día siguiente poco más que hacer una barbacoa con Emilio al lado de la playa antes de que se pusiera el sol, un buen plan para un domingo. Hay barbacoas en algunos sitios, de estas de plancha eléctricas que accionas presionando un botón, y que hay que presionar de nuevo cada cierto tiempo. Lo malo es que no contábamos con que había brasileños y españoles también comiendo tarde y hubo overbooking.
Por lo general no sueles coincidir con las horas de comida de los australianos.

 
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El lunes no hicimos nada, pero el martes fui al Zoo con Emilio, ya que iba a ser la única manera que tendría de ver ornitorrincos, o Platypus como lo llaman aquí, nombre mucho más fácil por cierto.
Lo mejor del Zoo es la localización que tiene, hay que ir en ferry hasta allí y es casi com si fuera una isla, todo al borde del río y con unas vistas de Sydney increíbles.
Llegas justo a la parte de abajo y subes en teleférico por encima de los animales. Es un zoo como todos, pero tiene animales australianos bastante chulos, y luego están los koalas que son lo contrario. Son curiosos, pero duermen 20 horas y no hacen nunca nada, hay kukaburas, que son pájaros bastante chulos y de un buen tamaño. Helechos arborescentes, serpientes venenosas de todo tipo, emús, ornitorrincos, kaguros arborícolas, woombats (medio cerdo medio koala), demonios de tasmania, y luego ya lo mismo que el resto de los zoológicos.

Esa noche salimos a un garito céntrico muy grande y con una decoración exquisita, pero lo arruinaban con la salsa y la música colombiana. Se celebraba el día de la Independencia Colombiana. De nosotros, claro. Mucho les gusta bailar salsa a los australianos, es algo típico para ir a bailar. Yo no lo soporto la verdad.

El miércoles poca cosa, y el jueves de madrugada al aeropuerto para ir a Auckland, Nueva Zelanda.

 
 

Un día en Auckland

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