SCENIC ROUTE
 
 
 

Al volver de Milford Sound al backpackers hicimos una cena rica rica. Espaguetis con champiñones, nata y queso azul. Había que darse un homenaje y nos pusimos ciegos.
Vimos después de cenar cómo se las gastan los kiwis con el tabaco, al igual que en Australia, persiguen bastante el consumo de tabaco
Después de cenar fuimos a orillas del lago Te Anau a tomarnos una birra, y fuimos tan pardos que dejamos encendida la resistencia de la luna trasera del coche que ya de antemano tenía una batería un poco débil así que nos quedamos sin batería. Menos mal que no estábamos lejos del backpackers.
Aún asi intentamos arrancar el coche empujando un poco, porque no teníamos ni idea de que los coches automáticos no se pueden arrancar empujando. Malditos autómaticos, no valen mas que para gastar más gasolina y frenos.

 
 
 
 

No nos preocupamos demasiado ya que sabíamos que al día siguiente alguien nos ayudaría. Y así fue, nos dejaron una batería y pinzas en un taller de al lado y lo encendimos sin problema.
Para más suerte vimos esa mañana que para ir a MIlford Sound hacían falta cadenas y la carretera la cerraban a las 16h, por lo que fue un puntazo haber ido el día antes.
Comenzamos nuestra ruta de vuelta, a través de la Scenic Route que comenzaba en Te Anau, donde estábamos, y terminaba en Dunedin, casa de Isaac, yendo por la costa sur de la isla.
Empezamos con la ida hacia Manapouri, localidad al pie del lago con el mismo nombre. Otro laqgo más rodeado de montañas, más paisajes increíbles.
De ahí nos dirigimos hacia el sur hasta ver el mar. Y cuando lo vimos paramos. Hacía un poc de viento frío pero las vistas eran chulas. No te cansas de ver montañas y mar en Nueva Zelanda.

 
 

Al recorrer la costa nos encontramos de repente con este cartel de Monkey Island, y no pudimos resistir la tentación de hacerle un homenaje a tan grande juego ochentero.
Básicamente Monkey Island no es una isla sino un mendrugo de tierra que cuando sube la marea queda separado de la costa por poco más de 50-100 metros, pero fuimos igual, la zona estaba desierta, como casi todo en NZ.

 
 
 
 
Y allí mismo nos encontramos una foca apenas unos metros más allá de donde estábamos. Bajamos a hacer unas fotillos, y la foca se dejó. Suerte que no es tan grande como un león marino.
Le hicimos un buen book a la foca en un momentín, he aquí algunas fotos.
 
 
Continuamos nuestro viaje a Waipapa point, donde decían que había leones marinos. Y en efecto los había.
No sólo leones marinos, sino que encontramos también albatros de ceja negra, conchas de Paua, una oreja de mar bien grande de por allí, aves cazadoras de ostras y algas de grandes dimensiones.
En el camino de vuelta vimos numerosos halcones de esos que llaman "Harrier Hawk", que se quedan parados en el aire y de ahí el nombre de los aviones caza con el mismo nombre.
Y mencionar, cómo no, la cantiddad de ovejas que hay en el país 40 millones para 4,5 millones de personas. Sin comentarios. Y además tienen bastante lana, así que jerseys no creo que les falten a los kiwis.
 
   
 
 

Último día en NZ

-BACK-