VUELTA A CASA
 
 
 

Unas cuantas horas más en el aeropuerto de Singapur, para no perder la costumbre. El viaje que me esperaba era largo de verdad, casi 14 horas.

Durante el viaje me dediqué a ver 3 películas y 4 capítulos de Flight of the Conchords. Unas pocas horas de sueño y unas cuantas comidas llegué a Londres.

Lo mejor de todo es el reposacabezas articulado que sujeta la cabeza a la perfección, la mejor manera de viajar.

 
 
 
 

El avión en el que volaba era otra vez un Airbus 380, el avión de pasajeros más grande que hay. Un bicho enorme, 450 pasajeros.

Heathrow es el peor de todos los aeropuertos en los que he estado. Paranoicos con la seguridad, incómodo en todos los sentidos, exceso de gente. Para intentar no pasar por ahí.

Luego viajé con British Airways de Londres a Madrid. Hice algunas fotillos por encima de Francia y España. España está seca, es la conclusión definitiva a vista de pájaro.

 
 

Y llegamos a Madrid por fin. Con la suerte de entrar desde el norte por el lado oeste y luego rodeando Madrid por el sur a la altura de Rivas. Esto me permitió sacar buenas fotos de Madrid desde el cielo. Esta vez fue del cielo a Madrid.

Siempre es más corto de lo que uno quiere. No me quejo de la suerte que he tenido tras los imprevistos sucedidos. Sienta bien estar en casa de nuevo.

 
 
 

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